jueves, agosto 25, 2011

Tipos de lenchas, parte 1

El otro día, Yamtoyam y yo platicábamos sobre los tipos de lenchas y de cómo sería cool ilustrarlas y hablar de ellas. Nos sentamos a enlistarlas y salieron más de 20 estereotipos, aunque sabemos que hay muchos más. 

Así como ven, andamos en la era de las colaboraciones y esta vez aprovechamos el talento y la gracia de Yamtoyam —reina del drama, ganadora de el primer Emmy ficticio y adicta a la palabra amiga— quien hizo las ilustraciones de los tipos de lenchas. Yo, como siempre, participé escribiendo pendejadas para su deleite y entretenimiento.  

Aquí en esta entrega, los primeros 5 tipos de lenchas: 


La Lencha Deportiva tiene dos variantes: la real y la ficticia.

La Lencha Deportiva Real ha hecho del deporte su vida. Si no ha dejado la escuela es porque de verdad Dios es bueno, porque esta lencha dedica 8,000 horas a la semana a sus entrenamientos.

Este tipo de lencha se nota a tres kilómetros de distancia. Se ve tan verdadera que sientes que podría dominarte, someterte, aventarte a la cama y quitarte la ropa en 5 segundos.

Es tan hábil y tan diestra que está triunfando fuerte. Tanto que hasta patrocinadores tiene. Razón por la cual vive dentro del clóset y siempre se hace a la muda con su vida personal. Hasta que, claro, un buen día resulta que tienen novio, que se casan y toda la cosa... Eso sí, en las fotos de su boda salen con la sonrisa chueca, cargando el ramo de flores como si fuera un bate de béisbol.

La Lencha Deportiva Ficticia un día vio a las Spice Girl y decidió que ser como una de ellas era la mejor idea del mundo. Así que, en lo que se decidía a salir del clóset, decidió llenarlo de pants, sudaderas, body's, blusas de lycra, muñequeras, tennis y similares. Los vendedores de Vans, Puma, Adidas y Nike la aman porque siempre les ayuda a llegar a sus metas del mes. 

Una puede ver a la Lencha Deportiva en diferentes ocasiones sociales y de alguna manera ella siempre se las arreglará para mantener la esencia de su aspecto deportivo. En el antro reconocerás a esta lencha porque siempre pide vodka o jäger mezclados con bebidas energéticas. 

Eso sí, el día que le agarres la pierna te encontrarás con la sorpresa de que sus muslos no son muy firmes que digamos. Porque, enfrentémoslo, esta lencha no hace deporte. ¿Y por qué le gusta verse deportiva? Porque así se ve más "activa".

Sí, así como ven. 



Y ahora con ustedes, tenemos a la Lencha Geek, una mujer que se la vive pegada a su laptop, netbook, iPad, iPhone, iPod o similar. Como sabemos, muchas lenchas estudian una ingeniería y esta no es la excepción. La Lencha Geek es práctica, intuitiva y con mucho sentido común para la tecnología, aunque para las relaciones humanas puede ser algo torpe. 

Está al tanto de todas las innovaciones y es la reina del multitasking: mientras hace como que trabaja, está bajando música, facebookeando, twitteando, viendo un tutorial en YouTube y checando fotos sexis de mujeres famosas. 

Este tipo de lencha entra a todo tipo de chats y redes sociales. Quizá conoce a mucha más gente en el plano virtual que el real, por lo que es la más susceptible de enamorarse por internet. Es tímida y algo callada, pero en general su trato es dulce. 

Hay una variante de la Lencha Geek que es altamente peligrosa: la Lencha Hacker. Este espécimen vive enclaustrada en su habitación, sin gran contacto con el mundo exterior. Es experta en detectar las debilidades de cualquier sistema, incluso del femenino. Se enamora al grado de la obsesión, espiando en cuanta red social se pueda.

Su carácter huraño puede provocar el rechazo de alguna mujer, lastimando el ego de esta lencha. Si la mujer en cuestión osa cambiar a la Lencha Hacker por otra, conocerá su furia cibernética y será hackeada de todas las formas posibles, exhibiendo la forma en la que le rompió el corazón. Se recomienda precaución. 


La Lencha Hippie es todo un ejemplar digno de estudiarse. La reconocemos por su espíritu libre, tan libre que no usa ropa interior (observen el niplazo en la ilustración superior). Cree en una vida en armonía con los altos espíritus —cualesquiera que estos sean—y con la naturaleza, razón por la cual no usa ningún producto químico: gel, spray, desodorante y jabón jamás entran en su lista de súper. Es probable que ningún rastrillo haya pasado jamás por su vello corporal, así que si alza la mano para saludarte, aguas. 

La Lencha Hippie no se define como lesbiana porque no cree en las etiquetas. Ella se enamora de las personas, no de su género. Así haya tenido 800 mujeres como amantes y ningún hombre. Es probable que tenga un alto sentido de feminismo y que cada mes de octubre te invite a salir del clóset, como si de  ir a tomar las chelas se tratara. 

Este tipo de lencha es capaz de hacerte ver las estrellas en la cama, ya que se siente sumamente cómoda con su cuerpo y con su sexualidad. Es cariñosa y no teme besar a su mujer en público. Eso sí, rara vez se comprometerá en una relación, incluso podría estar manteniendo varias relaciones a la vez, con hombres y mujeres sin hacer gran alarde de ello. Para la Lencha Hippie la vida es un constante cambio y visualiza las relaciones como una manera de poseer y coartar la libertad. Un buen día, esta lencha podría decidir mudarse a una comuna en la selva y terminar contigo, con la mayor tranquilidad del mundo.

Para encontrarla, sólo tienes que ir a la marcha o protesta más cercana. Probablemente esté encadenada a un árbol o caminando desnuda para rebelarse contra el sistema capitalista-macho-falocéntrico-patriarcal en el que vivimos. 



En el lado opuesto del espectro tenemos a la Lencha Lipstick. Esta es justo el tipo de mujer que jamás pensaríamos que es gay, pero lo hay y existe, aunque es difícil saberlo porque puede vivir en lo más profundo del clóset y parecer una especie en peligro de extinción.

Tengo que decirlo: la Lencha Lipstick es una auténtica lobuki —si no sabes qué es una lobuki, te invito a nutrirte de cultura popular haciendo click aquí— 

Hay distintas variantes de este espécimen: 
  • Lencha Martha Stewart: hacendosas, cocineras y hogareñas. 
  • Lencha Gaby Vargas: exitosas mujeres de negocios con una fuerte orientación hacia la superación personal.
  • Lencha Paris Hilton: divertida, juguetona y superficial. 

Venera su apariencia personal a tal punto que puede ser que ande con dos tipos de mujeres:
  1. Mujeres perfectas e incluso físicamente similares a ella —como ven, tiene un crush tremendo con el espejo—.
  2. Mujeres sumamente masculinas, que no compitan con ellas y que las traten como las reinas que son. 
Estas lobukis son dulces, adorables y delicadamente manipuladoras: son exactamente el tipo de mujer que logra que hagas lo que sea por ellas. Lo difícil de andar con ella es que constantemente tendrá una legión de admiradores y admiradores haciéndote competencia. 



La Lencha Ñoña Nerd, una de las especies más comunes y más tiernas del universo lencho. Es tímida, inteligente y callada. Padres y amigos la conciben como una niña incapaz de salir de su caparazón, lo que les ayuda a mantenerse en la negación y no ver cómo se manifiesta su lenchez en flor. Vive escondiendo sus ojos detrás de un par de lentes. Es quizá mucho más inteligente o más talentosa que muchos, pero su torpeza para expresarse hacen que sea low profile. 

Este tipo de lencha tarda en entrar en confianza, pero una vez que te hace parte de su vida es otra cosa. Tiene una plática sumamente entretenida porque sabe un poco de todo y un gran sentido del humor que te sacará las carcajadas con sus ocurrencias. 

Todos adoran tener como amiga a la Lencha Ñoña Nerd porque sabe escuchar, ser objetiva y dar los mejores consejos. Pero la realidad es que rara vez la consideran como novia potencial. No te extrañe que esta lencha esté secretamente enamorada de alguna de sus amigas y jamás se lo diga por el respeto y el cariño que le tiene. 

Y sí, la Lencha Ñoña Nerd es una verdadera dama y sería incapaz de traicionarte. Es una idealista, entregada y de gran corazón. Es justo el tipo de lencha que mirará tiernamente a su mujer mientras duerme. Un partidazo para quien sepa apreciarla.

—o—

Y así es como llegamos al final de este post. Suenan violines, bajamos el telón y nos despedimos por ahora. En la próxima entrega, 5 nuevos tipos de lenchas. ¡No se lo pierdan!

martes, agosto 23, 2011

Habitación en Roma: técnicas de seducción


Ayer vi Habitación en Roma por segunda vez —muy buena por cierto— y una amiga y yo comentábamos  las técnicas que hicieron que la rusita cayera en los brazos de la española.

A ver, antes de empezar: ¿Ya vieron la película? ¿No? Vean el trailer:



Ahí abajo hasta dan un link para ver la película.

Ok, ahora sí, chequen nada más las 5 técnicas de seducción que nos enseña esta película: 

1) Frases interesantes, tipo "¿Qué tiene? Tú eres una mujer, yo soy una mujer"

Hacerse a la interesante puede servir al principio, pero no sirve para hacer que la señorita no se vaya a media noche de tu cuarto, así que hay que meterle más galleta o algo de lógica a lo que estás diciendo. 

2) Comentario intelectual, tipo "Mira mi mapa de la Roma de los Césares, ¿te gusta la historia?"

Las lenchas siempre nos hemos sentido y nos sentiremos atraídas por la inteligencia y el talento. Es irremediable. Caemos redonditas y nos lleva directo al matadero a la cama. ¿Por qué? No tengo idea. 

3) Revelación de trauma, tipo "El hijo de mi novia murió en un accidente cuando yo lo estaba cuidando"

Lo cuentas, pones los ojos de Bambi y luego te acuestas en posición fetal a llorar. Ella no resistirá la tentación de abrazarte y cuidar de ti. Las lenchas hacemos eso. Recuerden que siempre tenemos el deseo de rescatar a nuestra princesa y protegerla de todo mal. Y ya que estás ahí en la cama, ya estás a un paso del sexo de consolación. La mujer va a hacer todo para complacerte. 

4) Ridículo intencional, tipo "Hago karaoke con la tele y canto mientras me baño"

Nada como una mujer segura de sí misma, capaz de expresarse y aullarle a la luna. Nos encanta esa falta de miedo, ese gritar a todo pulmón. Además cantar juntas es una excelente forma de pasarle el brazo encima y de ahí a abrazarla y de ahí a beso y de repente ¡pow! Sexo en la regadera. 

5) Armar una escena, tipo "Me desmayo porque te vas y siento que me muero sin ti"

Seamos sinceras: el drama es lo nuestro. Nada como sufrir por la mujer amada para llegar a su calzón corazón. Si siente que mueres por ella, a lo mejor lo traduce como que estás dispuesta a hacer TODO por ella. Así que te recomiendo que repases el kamasutra lencho, lo vas a necesitar. Y como la pasión está en su punto máximo, prepárate para el sexo salvaje. 

Y ya, esas fueron las 5 maravillosas técnicas de seducción, cortesía de esta película. 

lunes, agosto 15, 2011

Lucha de famosas: Katy Perry vs. Zooey Deschannel

El otro día pensando en lo bella que era nuestra vida cuando teníamos luchas de famosas y pensé que esta situación no podía continuar así. ¡No señor!

Y me puse a pensar en las bellas famosas que me gustan y recordé el curioso parecido físico que hay entre Katy Perry y Zooey Deschannel. Y bueno además de esto, hay que admitir que tienen estilos similares: medio geek, muy sweet, algo estrambótico. 

¿Se imaginan lo que pasaría si las juntáramos? Una frente a la otra, enfrentándose para ganar el amor de las lenchas... ¡en una guerra de almohadas! 

O sea, vean cuánto se parecen: 


Empecemos la lucha de famosas. En esta esquina tenemos a:

KATY PERRY

Una cantante con una faceta dulce...


Y una faceta salvaje. 


Con dos poderosas razones para admirarla.


Un estilo muy de pin up girl.


Todas sabemos que está para comérsela.


Y por supuesto, no olvidemos que tiene el súper poder de sacar fuegos artificiales por sus bubis. 



Ahora, en la otra esquina tenemos a: 

ZOOEY DESCHANNEL

Hermosa y rara. 


Dulce y relajada.


Adorablemente asustada.


Una voz inigualable que nos conquistó.


Un escote interesante.



Y como bonus, una hermana guapísima. 




Así que, ¿quién será nuestra afortunada ganadora? ¿A quién prefieren señoras y señoritas?

viernes, agosto 12, 2011

Yo no me acuesto con mis amigas

Hace tiempo una amiga fue a visitarme al trabajo. Cuando se fue, varios de mis compañeros preguntaron quien era y si tenía algo con ella. "No, sólo es una amiga". De todos modos no me salvé de los codazos y de las miradas de complicidad tipo seguro-ya-te-la-agarraste. Otro día fue a visitarme otra amiga y cuando se fue pasó exactamente lo mismo.

Una compañera, empezó a hacer el ritual para molestarme y cuando empecé a negarlo, me dijo: "Sí, sí, ya sé qué vas a decir: Yo no me acuesto con mis amigas". Lo dijo de tal forma que pude oír una tonada en aquella frase. 

Para mi fortuna, Tania (bajista de Ultravioleta) es amiga mía y un día platiqué con ella y le conté esta idea para una canción cómica. Estuvimos platicando del estilo y de la letra y quedamos en poner manos a la obra. 

Así que por ahí de febrero, llegó un día a mi casa con una guitarra eléctrica y un amplificador. Ella empezó a tocar algunas notas, yo empecé a cantar una gran cantidad de tonterías y empezó a surgir una canción.

Un día, en un salida, le platicamos del proyecto a Kitty (guitarrista de Ultravioleta) y ella súper amable se ofreció a grabar la canción. 

La vida, las prisas y las cosas hicieron que pasaran algunos meses para que esto fuera posible. Finalmente, ayer nos reunimos y Yo no me acuesto con mis amigas se convirtió no sólo en una canción, sino en algo mucho mejor de lo que había imaginado.

Agradezco infinitamente a Ultravioleta, una banda súper talentosa de mujeres guapísimas, divertidas, gayfriendly y agradecidas con su público. Y en especial a Tania y a Kitty que me ayudaron sólo por el gusto de hacer algo divertido. Para conocer más sobre Ultravioleta, pueden seguirlas en Facebook y en YouTube

Le dedico esta canción a ellas y a mis amigas a las que adoro —y no me agarro—.


Chuminis - Yo no me acuesto con mis amigas by Chuminis



Letra: Chuminis. Música: Tania.
Producción y arreglos musicales: Kitty.


Nota: SoundCloud ya llegó a su límite de descargas, pero si desean bajar la canción, pueden hacerlo abriendo este link y dándole click derecho para guardarla. 

viernes, agosto 05, 2011

¡Qué clavadas somos las lenchas!

—¿Qué fue doctor? ¿Niño, niña?
—No— dice el medico y en tono fúnebre agrega: 
—Es una lencha.

Y el padre sale al pasillo a golpearse la frente con el muro, intentando sacudir de su cabeza la noticia. Seguro sólo fue un sueño. 

—¡No, lencha no! Las lenchas son bien clavadas, ¡yo que quería que fuera un ser humano feliz! Le dije a Dios que me mandara lo que fuera, pero que estuviera sanito. Se me pasó decirle que lencha no.

Y así, se desarrolla la vida de la lenchita, entre autosaboteos y sentimientos de inferioridad, entre deseos insolutos inalcanzables y lo que los adultos califican de "es que es muy sensible". 

La lenchita se junta sola en el recreo pa’ evitar la charla de cual chiquillo miado le gusta. Reta al mundo resistiéndose a usar vestiditos, se vuelve líder entre los malditos de la cuadra demostrando su capacidad sobrenatural para bailar el trompo, chingarse las canicas de los otros y haciendo toda clase de elaboradas suertes con el patín del diablo. 

Así se convierte en la morra rebelde del barrio y se clava en su rol de inaceptada. Seguro por eso “los reyes” no le cumplen su deseo de poseer la más chida bici GT cross, y la lenchita se clava, y sufre autocuestionandose: ¿Por qué si nomás le dejan barbies, ninguna niña del barrio quiere jugar a mini L word?

La lencha entra a la pubertad, se enamora de cuanta vieja en uniforme escolar ve, se clava a línea de suicida, hace poemas en su diario, sólo vive del respiro que le deja el aroma a shampoo Caprice de la niña que se sienta adelante y ahí es cuando más más se clava. 

Inventa looks y se aferra a los jeans más rucos del closet, sale del clóset, se empeda y pide beso. Es la drama queen de la cruda moral, se ahoga en pensamientos fatídicos y le da por estudiar psicología o alguna ingeniería. 

Empieza el rollo de antriar-ligar, enamorarse épicamente, fornicar insaciablemente, estabilidad, luego los truenes trágicos escandalosos ¿y qué creen? Se clava la lencha, se vuelve a enamorar, cenas caras, ¿jeep o deportivo? Chamba, hasta pa'la chamba es reclavada. Va de vacaciones a Vallarta-zona romántica y se hace ruca, entre planes de adoptar, shorts bermudas, pelo corto, triques inútiles y amores frustrados… Y yo pregunto: ¡¿Por qué carajos las lenchas seremos tan clavadas?!

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Colaboración de Luna.