miércoles, junio 29, 2011

5 años de lenchadas

El día de hoy este blog cumple 5 años:

5 años sabroseando mujeres, contando anécdotas, dando tips, compartiendo historias, poniéndonos sexosas, tumbando mitos, leyendo comentarios (muchos increíbles, llegadores y cómicos), tratando de sacar del clóset a Lorena Ochoa, divirtiéndonos juntas y calmando a las lenchas nuevas que creen que son las únicas en el mundo. 

Hemos tenido nuestras altas y nuestras bajas: crecimos en las redes sociales (gracias por las que nos jalaron las orejas), hicimos nuevas amigas (increíbles amigas), tuvimos novias, ex-novias, nuevas novias, besos, mordidas, salidas del clóset (unas planeadas, unas completamente inesperadas), fiestas memorables, llanto, drama, fans (gracias porque cada vez son más), seguidores bugas y hasta aventadas de calzón. 

¿Qué les puedo decir? Gracias por seguir leyendo este blog y por tenernos paciencia aunque tardemos en escribir por andar de novias, emos, turistas, workholics, parranderas, anexos y similares. 

Las amamos :)

viernes, junio 24, 2011

"¡Auxilio, me gusta mi mejor amiga!"

Cada cierto tiempo me llega un comentario, mail, inbox o señal de humo que dice más o menos lo siguiente:

"¡Auxilio! Me gusta mi mejor amiga. ¿Qué hago?"

Y yo siempre me pregunto: ¿Qué están pidiendo? ¿Que una súper lencha acuda al rescate? ¿O cómo? Estos mensajes siempre me causan confusión debido a que no tengo idea de:

  • Si se preguntan si son lesbianas o ya saben que lo son.
  • Si quiere que le guste o piensa que es un terrible error.
  • Si la amiga es heterosexual o gay.
  • Si tiene 12 años o 48.
  • Si vive en Villa Chica o en Ciudad Capital.
  • Si sólo quiere ligársela o quiere casarse con ella y adoptar bebés chinos.
  • Si sus papás son del Ku Klux Klan o ex-hippies.
  • Si sus amigos son unos apretados o si son open mind.

Por eso decidí escribir sobre esto, porque creo que están haciendo una pregunta que no tiene una respuesta simple. Pero bueno, si te gusta tu mejor amiga y no sabes que hacer:

  • Tal vez seas lesbiana. O tal vez sea bisexual. O pienses que sólo te gusta ella. Si te lo estás preguntando demasiado es por algo, pero no hay que angustiarse. Te gusta una mujer, big deal, a tus amigos también les gustan las mujeres y no pasa nada. No vivimos en la Edad de Piedra, hay miles de lenchas allá afuera, sólo no te habías dado cuenta.
  • Sólo tú sabes si quieres vivirlo o salir corriendo para casarte y tener 500 hijos. Nadie más.
  • Hay varias maneras de saber si tu amiga es gay o no. La más fácil es preguntándoselo. La siguiente opción es que una amiga gay cheque con su gaydar. También puedes aprender a desarrollar tu gaydar, pero eso toma tiempo y experiencia y conocer lenchas y así.
  • Si eres una puberta y te vas a meter en problemas porque tu mejor amiga va a ir corriendo a contárselo a sus papás, a la directora o a todo el salón, te recomiendo lo pienses un poco. Si eres una señora casada con hijos en la universidad, tal vez tengas que pensar en la reacción de tu marido y en cómo esto cambiará tu vida.
  • Si vives en el lugar más homofóbico del mundo, tienes que tener cuidado. Si vives en lugar con una mentalidad más abierta, el camino será más sencillo.
  • Si quieres ligártela, las reglas del ligue son universales, pon de tu parte y échale ganas. Si crees que ella es la buena, también hay que echarle ganas.
  • Si tu familia te la va a hacer de pedo, llévatela tranquila y sé discreta. Si crees que lo van a entender, mejor para ti.
  • Si tus amigos tienen problemas para entender formas diferentes de pensar, igual y te conviene ahorrarte la molestia de contárselos. Lo cierto es que hay una ventaja: puedes perder algunos amigos, pero te vas a quedar con los buenos.

Y ya. La vida lencha es buena. A veces es un drama tremendo. No es más fácil porque son dos mujeres, todas las relaciones son difíciles. Pero a veces es bastante increíble. Te enamoras, pierdes la cabeza por una mujer. Te quedas sin aire cada vez que estás con ella. Conoces amigas que están locas y son súper libres. Es genial.

jueves, junio 09, 2011

MOL con visualización para móvil

Blogger me acaba de hacer muuuy feliz: por fin incluye una configuración para que el blog tenga una visualización especial desde celulares.

Así que la próxima vez que abras MOL en tu iPhone o iPod Touch, ya no vas a perder la mitad de tu vista porque ahora se puede ver con un tamaño de letra legible y en una disposición que aprovecha al máximo el espacio de la pantalla. Aquí les dejamos unas capturas de pantalla para que chequen cómo se ve el blog en iPhone.

Página principal:



Y al hacer click sobre un post, se verá de la siguiente manera:


Por cierto, ya activé la visualización móvil en mis otros 8,000 blogs. Y chequen esto:


Ya que estamos hablando de cambios en el blog, le agregué la opción de calificar los posts con un simple click.

martes, junio 07, 2011

Los efectos de las relaciones a distancia

Hace tiempo que vengo pensando en la distancia y en los efectos que tiene sobre las relaciones.

Yo fui muy feliz con una relación a (pesar de la) distancia, pero creo que cuando estamos envueltas en la emoción del amor, no somos conscientes de algunas cosas. Estos son algunos veintes que me cayeron con el tiempo:

La distancia es un riesgo que atrae. Y como todo riesgo, nos atrae por la adrenalina que produce. Es una locura, es poco convencional, no cualquiera puede tener una relación a distancia y en sí, viajar y conocerla es una aventura: los nervios, la emoción, el conocer a alguien a quien ya conoces, las ganas contenidas, todo.

La distancia acelera la intimidad. Obviamente, después de unos meses de tórrido romance en línea, cuando por fin están juntas, es como si estallara una caldera de palomitas, con fuegos artificiales y toda la cosa. Cualquier relación convencional, se tomaría cierto tiempo antes de llegar a la cama (salvo las lenchas nalga-pronta de la encuesta). Pero tú estuviste tanto tiempo aguantándote, que no puedes evitar el agarrón intensivo, seguido de un encerrón de una semana (porque hay que aprovechar el tiempo).

La distancia es un acto de fe. "Amor de lejos, felices los cuatro". A una amiga le dijeron una vez: Seguro tu ex te súper ponía el cuerno. Yo conozco a la susodicha y sé que le fue fiel, pero no sabemos cómo les fue a las demás en la feria. Tienes que estar preparada porque mucha gente te va a decir que te están viendo la cara. Una relación a distancia requiere de mucha confianza por un lado y fuerza de voluntad por el otro lado. Si estás considerando ser parte de una, una de las preguntas que te tienes que hacer es si confías en ella, porque su fidelidad será cuestionada una y otra vez por tus amigos.

La distancia se salta las barreras sociales. Quieres pasar tiempo con ella porque no está aquí. Y como no pueden estar juntas, hablan y se escriben todo el tiempo. Es mucho más fácil decir lo que piensas cuando no sientes la mirada de la otra persona. Te saltas toda una serie de frenos sociales porque tratas sólo con ella, porque sus amigos no están alrededor, los tuyos tampoco. No hay gente, no hay familia, no hay nadie. Pueden ser ustedes mismas. Y eso está cool.

La distancia conoce mucho, pero no conoce todo. El detalle está en que conoces lo que oyes de ella, lo que te dice. Sabes por su tono de voz, cuando está feliz, cuando está triste, cuando está molesta, caliente, sentida o golpeada del dedo chiquito del pie. Pero no sabes lo que no ves. No sabes que deja la regadera llena de pelos, no sabes que no le gusta que agarren sus cosas, que le habla feo a sus compañeros de la escuela o que secretamente colecciona muestras de sangre.

La distancia aumenta el nivel de compromiso. Esto es casi inevitable. Si la relación no está definida, la que tenga que hacer el primer viaje se preguntará si esto va a alguna parte. Entonces ya son novias. Cuando se despidan, la pregunta es cuándo volverán a verse. Después de ir y venir algunas veces, la pregunta inevitable es ¿cuándo vivirán juntas? La distancia es una tortura. ¿Quién no quiere dejar de sufrir y alcanzar la felicidad? La cuestión es que todo esto sucederá más rápido de lo normal y resolver el problema de la distancia, implica dar un par de pasos a la vez y un nivel mayor de compromiso. Quizá deberías preguntarte, si ella viviera en la misma ciudad, ¿también querrías que ya vivieran juntas?

La distancia es un aislante. Te clavas en el chat, el teléfono, el celular, el pin, el facebook, el twitter, el skype o la paloma mensajera. Sin darte cuenta, vas a salir menos, no vas a dedicar tiempo para tus proyectos personales, no te vas a escapar a la playa y no vas a pasar tanto tiempo con tus amigos. O no los vas a pelar por tener los ojos puestos en el celular. Y además esto va a ser porque tú así lo quieres, no porque ella te exija ese tiempo. Lo confieso, yo dejé de vivir muchas cosas por andar con la mente puesta en otra geografía.

La distancia es cara. Digo, esto no es sorpresa para nadie. Cuesta el teléfono, cuesta el celular, cuestan el avión, el camión, la comida, los taxis, el hotel y a veces te cuesta hasta la concentración en el trabajo. Eso sí, es dinero bien gastado, sólo tenlo en cuenta.

La distancia es la ausencia. Es tu graduación, te acaban de dar un trabajo, vas a ser tía y no puedes correr a sus brazos para compartirlo. Ella perdió su gato, se peleó con su mamá, perdió su cartera y no puedes abrazarla mientras llora. Tampoco pueden ir a fiestas, ni ver esa película juntas.

La distancia tiene fecha de caducidad. Pueden tener una relación maravillosa, una historia que hace llorar hasta a tu abuela desalmada o un amor de esos que se escriben para la posteridad. Pero si dejan pasar mucho tiempo sin resolver la brecha de la distancia, eventualmente una de las dos va a tronar. Y de ahí en adelante, todo es cuesta abajo. Para tener una relación, con una mujer aquí o en China, se necesita de dos. Si una de las dos ya se cansó de esperar después de 30,000 años, es claro que la relación se acabó.

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Yo estoy segura de que tal vez hayan otros efectos en las relaciones a distancia o que quizá ustedes vean esto de forma distinta. No quiero que piensen que estoy diciéndoles que tomen su relación a distancia y la manden a la burger. Yo nunca dejé que las opiniones de los demás me detuvieran para vivir lo que quería vivir y me quedé con muchísimas cosas buenas de esa relación. Cada quien llevará su relación como mejor le parezca.

Para mí en el futuro, visualizo una relación donde los códigos postales no sean un impedimento. Quiero que me acompañe al doctor, quiero ir a su casa y que ella pueda ir a la mía. Quiero que negociemos en casa de quién vamos a pasar navidad y en dónde año nuevo, quiero que mi papá la avergüence con sus preguntas y quiero esforzarme por caerle bien a sus amigas. Quiero post-it's en mi coche, idas al cine y escapadas a la playa. Quiero "te traje el desayuno al trabajo" y quiero manita sudada.