jueves, julio 15, 2010

De ranas y princesas


Érase una vez una plática donde la amigui le platica la pena a la lenchiabuela la pena de amor que pasó por más de un año y entonces…la lenchiabuela tomó el bastón..se llevó a la pequeña desilusionada la sentó y le dijo:

Pero mira queridísima todas absolutamente todas optamos por ser princesas o por ser ranas y pasamos por el proceso de ser princesa a ser rana o de rana a ser sapo o de rana a princesa, como princesas.....

(Irrumpe la niña)

- yo soy una princesaaaa!!!!

Prosigue la lenchiabuela
- Como princesas…tenemos un pinche estanque para elegir la rana que quieras, la besas y sabrás si muta a sapo o sigue siendo rana o se convierte en princesa que sería lo ideal porque en caso dramático se vuelve príncipe y no maus mandarina.

Tú te asomaste al estanque y ni siquiera observaste agarraste la primer rana que viste y no viste que no era una rana, sino que era un sapo en bruto…quisiste pulirlo y pues así nomás no…

….hay mutaciones que son irreversibles…..

Si te conviene como es llévatela y sino es lo que quieres…devuélvela a su estanque y no te aferres.

Moraleja: yo por eso mejor me voy al tanque de los cocodrilos jajaja..

miércoles, julio 14, 2010

El drama de las relaciones lenchas, parte 4

8. Qué pena con sus gustos

¿Alguna vez te ocurrió que te enamoraste demasiado rápido? Ya sabes Itsy, caíste en el embrujo de una mujer sin conocerla bien. Supongamos que no fue Laura Ely, supongamos que fue alguien más, uno de esos amores breves y fugaces, digamos una historia que prácticamente no cuentas pues porque... te da algo de pena.

La conociste un día por internet, ella se llamaba Christian Gladiola y su nick era algo así como SweetChris8541. Comenzaron conversando normal y después de unos días ella empezó a hablarte bonito. ¿Por qué? Pues porque tú eres una niña muy linda y de gran corazón.

Chris vivía totalmente al norte de la chingada, supongamos que en Puerto Patito. Pero la distancia no te importó, porque claro, tú estabas enamorada. No sabes bien cómo le hacía, pero te tenía pegada a la pantalla de la computadora todos los días. Bueno, sí sabes, se la pasaba calentándote por el chat.

Después de un par de meses, tú ya no podías estar más enamorada (o sea, no podías rozar la pared porque echabas chispas). Así que decidiste ir a conocerla. Juntaste tus pesitos para comprar un boleto de camión de un viaje tan largo en el que perderías un día completo de tu vida y la rayita de las nalgas, pero claro, ella valía eso y más (o al menos eso pensabas).

Por fin la vez en la estación de camiones y ¡oh incomodidad! Es la primera vez que la vez en tu vida, empiezas a ajustar la imagen que tenías de ella (porque sólo te mandó sus mejores fotos). No es que te moleste, es que es diferente. Y no es tú seas superficial Itsy, pero sabes que ese fleco con crepé dejó de usarse en los 80's.

Te aguantas las ganas de echarle un vaso de agua para quitarle el kilo 800 gramos que tiene de laca en el pelo y te concentras en ella, en lo importante: en registrarse lo más pronto posible en un hotel.

Después de saciar su amor, proceden al paseo turístico por Puerto Patito, que tanto te presumió . La catedral, gran orgullo de la ciudad, tiene los murales más chafas ever y todos los santitos parecen dibujados por tu primito Ronaldo Jesús que acaba de salir del jardín de infantes. Tú como que quieres hacer un comentario burlón, pero te das cuenta de que aquello es terreno minado: Christian Gladiola de verdad piensa que son obras de arte.

Pasan por el Honorable Palacio de Gobierno que es algo así como una copia mal hecha de Bellas Artes y Christian Gladiola te presume la obra de los grandes arquitectos de natal pueblo. Comienzas a darte cuenta de que hay un par de cosas que ustedes no tienen en común.

El segundo día, Christian Gladiola llega por ti, goza de tu cuerpo y cuando todavía estás recuperando el aliento, ella te suelta una sorpresa: te va a llevar a conocer su casa para que tú, Itsy Guadalupe, conozcas el hogar en el que ella nació y el cuarto desde donde te escribe todas esas cosas amorosas y calientes. Te dan un poco de nervios, pero te avientas. De todos modos, tus suegros-que-no-saben-que-son-tus-suegros no van a estar ahí.

Después de dar vueltas en un barrio medio feo donde todos los vecinos parecen pandilleros, llegan a una calle no pavimentada donde está el hogar de Christian Gladiola. Entran y ahí, justo en la sala de la casa te encuentras con la foto de quinceañera de tu novia. ATENCIÓN: vestida de marinerita. Y es entonces, cuando por fin te preguntas: "¿Qué chingados hago yo con esta vieja?"

Hay que ser netas Itsy, la realidad es que a diferencia del mundo buga establecido (en el que uno está acostumbrado a tener todo en común con la gente que conoce), en el mundo lencho una se topa con todo tipo de gente y de los más diversos antecedentes culturales.

¿Te dan pena sus gustos? Seguramente a ella le dan pena algunas cosas de ti. Una tiene qué sopesar qué cosas son importantes y qué cosas no. Podemos decir que son mamadas, pero también podemos decir que serán barreras con las que constantemente tendrás que lidiar.

domingo, julio 11, 2010

El relato de la marcha 2010

Yo sé que es el colmo que han pasado, ¿cuántas? ¿dos semanas desde la marcha? Y nosotras todavía no hayamos posteado más que fotos en el facebook de MOL. Yo sé, ¡eso no es de Dios! Por eso me propongo a hacer un relato de ese viaje épico para nosotras.

Déjenme comenzar contándoles que este viaje comienza con la indecisión de hacerlo o no. Más de mi parte primero, aunque luego Hilitaa y Claudia H. me convencieron. La Lencha estuvo a punto de dejarnos mal y su presencia se confirmó casi a último momento, después de un empujoncito. Chein quería repetir desde que nos despedimos aquel domingo del año pasado, cuando estábamos desayunando juntas en el hotel.

Cuando llegué al D.F., esta vez sin quemadura de café encima, Chein, Hilitaa y Claudia H. ya estaban en el hotel. Me encantó saludar por primera vez a Hilitaa después de haber tenido largas conversaciones telefónicas con ella, fue súper padre comprobar que Claudia H. tiene el mismo espíritu loco y divertido que en las redes sociales y este año nos encontramos con una Chein Sporty que aprovechó el gym del hotel todo lo que pudo.

Dino, capitalina como es, nos alcanzó en el hotel. ¿La Lencha? Hasta la noche. Nos fuimos a comer a un restaurante italiano y de pronto me preocupó algo que no había considerado: ¿embonarían las lenchas? Hil y Clau son comadrísimas. Chein y Dino se llevan súper bien, ¿pero entre grupos? Mi dilema se resolvió en menos de media hora cuando ya estaban todas comadreando.

Comentario ramdom nada que ver: descubrimos que Hil tiene las manos chuecas, sospechamos que tiene habilidades especiales para alcanzar el punto G.

Cuando terminamos de comer, yo les comenté que moría de ganas de ver una exposición en Bellas Artes y que la iba a ver con o sin ellas (así de drástica jajaja). Las lenchas solidarias como ellas solas, me acompañaron. Dimos el rol por las miles de salas, fui feliz y tuve veintitantos orgasmos visuales.

Regresamos al hotel y ahí comenzó la fiesta: teníamos la tiendita justo enfrente, listas para proveernos de alcohol y festejar en el cuarto de Hil y Clau que inmediatamente se volvió el centro de reunión. Por fin llegó la pinche Lencha y comenzó el maratón de arreglarse para salir.

Comentario ramdom nada que ver: Después de bañarme abrí tantito la puerta del baño para que saliera el vapor y la Lencha pasó en chinga. Creo que me vio en calzones. En venganza, yo también la aceché cuando se vestía.

A eso de la medianoche, el grupo de lenchas tocó calle y comenzó su peregrinaje. Fuimos a cierto antro gay que resultó ser puro rollo: a cada rato se acercaban chavos tratando de ligar. Chocábamos las bubis para evidenciar nuestra lenchez, pero creo que faltó que nos besáramos entre todas. Chein, con su look andrógino resultó la más ligadora. Y lo cagado fue que se nos acercó un grupo de chavos gays de Saltillo que llegaron para la marcha, pero nosotras les ganamos con nuestra multiprocedencia: Veracruz, Campeche, Colima, Yucatán, Tamaulipas...

Luego fuimos a otro antro donde Hil reveló su verdadero talento: esa muchacha es un trompo que baila al ritmo que le toquen. T-O-D-A-S bailamos con ella y seguía llena de energía. Su comadre Clau empezó a regentearla con las vecinas de mesa que le echaron el ojo. Chein ligó con un llaverito que luego resultó que quería bailar con todas.

Pero bueno, entre los brincos de Peter Pan de Hil para subirse el pantalón que tendió a la baja toda la noche, había una lencha enfrente (casi lencho) que nos dio show para entreternos. Para cuando Chein llegó con las palomitas, esa vieja ya tenía a dos chavas muy guapas en las piernas y besaba a una, a la otra y luego se besaban entre ellas. Nos tocó ver hasta mordida de bubi y toda la cosa.

A las 5 de la mañana estábamos regresando al hotel, como todas unas sinvergüenzas. Nos topamos con una valla de Twilight y eso fue el acabose: las lenchas cuasi bugas discutían cuál les gustaba más ¿el vampiro o el hombre lobo? ¿el chupa sangre o el peludo? Un grupo de chavos y chavas pasó junto a nosotras y se unió a nuestra profundísima discusión. La Lencha se le untaba al vampiro, Claudia al hombre lobo. Pero para mí, Hil tomó la mejor decisión cuando le estampó un beso a la imagen de Bella. Chein les decía: "¿No conocen Memoirs of a Lencha? Es un blog a toda madre", mientras los chavos se le quedaban viendo con cara de what y yo me moría de la risa.

No tengo idea de cómo nos paramos al día siguiente, pero eventualmente sucedió. Recibimos la visita de Wicko con quien nos pusimos al día y fuimos a desayunar. Nos fuimos a la marcha y el desmadre estaba a todo dar. Había disfraces padrísimos, carros bien locos, el infaltable "Buga el que no brinque" y una nueva frase: "No somos putos, somos un putero".

Ya para la tarde, decidimos seguirle a la fiesta en el hotel. Nos hicimos de provisiones y comenzó la convivencia. Este año, que no avisamos a nadie que íbamos al D.F. nos tocaron varias visitas y conocimos a gente súper interesante. La Lencha resultó toda una pi-ar y al rato ya teníamos a Gio de las Empanadas, a @Xaxamistress que escuchaba nuestras conversaciones atarantadas con ojos de asombro y luego nos cayó Megan junto con otras Musas de Metal: Ivi, Vanessa y Mónica. Conversamos padrísimo con todas ellas. Luego Wicko llegó con más amigas, también Abiku y Didi. En algún momento, teníamos hasta a 4 desconocidas entrando:

-¿Aquí es la fiesta?
- Sí... ¿Y ustedes quiénes son...?

Las conversaciones se pusieron buenísimas, en algún momento nos agarramos solidariamente las chichis y luego Hil y yo nos echábamos aporreadísimos diálogos yucatecos para entretenimiento de las lenchas, con varias referencias de este video. Era increíble: todas hablábamos con todas y la mayoría apenas nos conocíamos. No sé bien cómo sucedió, pero cuando íbamos caminando en peregrinación hacia la Chick's Party, conté 16 viejas.

Comentario ramdom nada que ver: La Lencha se aventó como matador y resbaló de rodillas para agarrarle las chichis a una amiga. Jamás se habían visto reflejos tan rápidos en una lencha.

La fiesta estaba en su punto: era un hervidero de lenchas en un lugar de varios niveles, con pasillos intrincados... algo verdaderamente surrealista. Yo ya venía en modo low sugar, así que me porté súper bien y me puse a conversar con Megan, quien me cayó a toda madre y luego con Abiku, con quien no conversaba en serio desde hace 5 años, fue un gustazo retomar la conversación donde la habíamos dejado. Mis queridas lenchas pegaron de gritos cuando salieron las strippers a bailar y cuando la pista fue suya, pulieron el piso y hubo alguna por ahí que hasta tomó la chela de las bubis de otra. Cuentan las malas lenguas que incluso hay evidencia de esta felonía.

Regresamos al hotel en etapas. La Lencha aprovechó el impulso y decidió emprender la retirada de una vez para convertir su largo viaje en horas de sueño. Gio la llevó a la estación y tomó su propio rumbo. Dino se convirtió en mi roomie y pude platicar con ella largo y tendido en la mañana. Cuando llegó mi hora, me fui a despedir de Hil y de Clau quienes todavía tenían los ojos pegados. También tuve chance de despedirme de Wicko que acampó por ahí.

Bajé, le di un último abrazo a Chein y a Dino y salí del hotel para tomar un taxi. Aquello llegaba a su fin y yo no estaba lista. Me faltó el desayuno grupal, me faltaron las anécdotas y las risas recordando la noche anterior... pero ya era tiempo de marcharme, mi vuelo de regreso esperaba. De vuelta a la realidad... a otra realidad.

sábado, julio 10, 2010

Y entonces..

.... fui a la marcha del orgullo y descubrí que una de las canciones que las lenchas cantan con sentimientoooo a flor de piel es..:




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Con cariño perrish para que la recuerdes!!!..:D