jueves, octubre 01, 2015

5 tipos de lesbianas de las que debes salir corriendo

Todas nos hemos topado con lenchas nocivas que no aportan nada bueno a nuestras vidas. Aquí te damos una guía de 5 tipos de lesbianas nefastas, para que puedas identificarlas y correr más rápido que si hubiera oferta de tortillas.

1. La que te coquetea, pero también se anda checando a todas



Cada vez que te topas a esta lesbiana, se deshace en halagos para ti: "¡Qué ojos tan hermosos tienes! Me pregunto los secretos que guardarán". Tú, tímida e inocente, te sonrojas y te envuelves en un chal (seamos realistas, probablemente sea una bufanda súper hipster). 

Te pregunta cómo estás y tú comienzas a contarle del perrito de la calle que acabas de rescatar y llevar al veterinario, y de pronto te das cuenta de que ella está recorriendo el lugar con la mirada. "¿Y tú, cómo estás?", la interrumpes para ver si está prestando atención. "Mejor, ahora que estoy contigo". La méndiga se muerde el labio y tú empiezas a temblar. Ríes como colegiala y te tapas los ojos de la pena, pero cuando la miras de nuevo, ella ya tiene la mirada fija en el escote de otra lencha. ¿Qué hacer? Amarra bien las agujetas de tus tenis y sal corriendo.

2. La que nunca superó a la ex



Esta lencha es muy fácil de detectar: di cualquier cosa y te contará una anécdota que involucra a su ex.

—Me encanta el olor de la lluvia. 
—A mi ex le gustaba tanto la lluvia, que a veces salíamos a bañarnos en la lluvia.

—¿Ya viste la nueva temporada de (la serie de moda)?
—La verdad, trato de no verla porque me recuerda a Fulanita.

De verdad, puedes probar con cualquier tema, sin importar lo random que sea: 

—¿Viste que el dólar subió de precio?
—Sí, lo bueno es que yo tengo algunos dólares guardados para un viaje que iba a hacer con mi ex...

—¿Qué tal que descubrieron que hay agua en Marte? ¿Habrá vida en ese planeta?
—Una vez, mi ex y yo nos disfrazamos de aliens para un Halloween.

Ella no está lista para superarla y tú no deberías de perder el tiempo con ella. Next!

3. La que finge tragedias en redes sociales.



No sé ustedes, pero yo creo que cuando alguien vive un drama intenso, lo menos que quiere es hacerlo más grande. Es como cuando pierdes a alguien: a lo mejor pasas un tiempo en shock y luego ya lo compartes con las dos o tres personas más cercanas. No lo haces público en redes sociales (si lo hiciste alguna vez, seguramente ya te diste cuenta de que no era buena idea).

¿Cómo detectas a la fulanita en cuestión? Porque publica que le diagnosticaron una enfermedad terrible; o tal vez que su novia estaba salvando vidas en África y un león la atacó; o publica que su pez mascota Nemo saltó de la pecera, salió brincando hasta la calle y lo atropellaron.

La primera vez que publica una tragedia, a lo mejor se la medio crees; pero después de 2 o 3 tragedias seguidas, ya es claro que lo único que quiere es llamar la atención. Lo más probable es que la enfermedad terrible fue una gripa que ya le duró más de una semana, que su novia la cortó y la mandó a volar, y que se le olvidó alimentar a Nemo y el pobrecito murió de hambre. 

Este es el tipo de persona que está dispuesta a interpretar todas las tragedias griegas para mantener a la gente cerca, y tú por supuesto, no quieres esto. Delete, block, huir.

4. La lencha machista



La acabas de conocer y ya te dijo dónde puedes conseguir pasivas. Al rato ya está haciendo chistes diciendo que las bisexuales no existen en realidad. Ella toca a todas, pero no deja que la toquen. No te deja pagar la cuenta porque ella es la proveedora. 

Esta lencha se rodea de puros brothers (sean hombres o mujeres) y sus pláticas son puras competencias de ver quién se agarró más viejas. Es como si se les olvidara que ellas mismas son mujeres.

Cuidadito y alguien la mira feo, porque ya está buscando bronca. Ella manda, ella lo sabe todo y ella hace pipí a tu alrededor si alguien te mira el trasero. ¿Qué esperas? ¡Huye!

5. La "no me pasa nada"



Esta lencha es justo lo contrario a la que exhibe y exagera todos sus males. El mundo puede desmoronarse a su alrededor, pero ella siempre va a hacer lo posible por fingir que está bien. 

—Perdón por llegar tarde, es que me despidieron en el trabajo y tuve que recoger mis cosas.
—¿En serio? ¿Estás bien?
—Sí, claro, no es como que necesite pagar la renta. ¡Un momento! Sí necesito pagarla, ja, ja, ja... Pero no pasa nada, total ya quería dejar ese trabajo desde que mi papá murió. ¿Ya pediste algo de tomar?

Que no te extrañe que su estilo de vida incluya un eventual exceso de alcohol o droga. Esta lencha necesita una vía de escape con la que pueda gritar, llorar o enfrentarse al tipo que odia. Y créeme, no quieres estar ahí cuando esto suceda. Run Forrest, run! 

---- o ----

Estas son solo algunas de las lenchas nefastas. Si me falta alguna, déjame un comentario. 

martes, septiembre 01, 2015

Los 6 mitos sobre los padres y madres del mismo sexo

Si pensamos en cómo se veía a la comunidad LGBT hace 10 años, con respecto a como estamos ahora, hemos avanzado muchísimo. El matrimonio igualitario avanza a pasos agigantados en México y en el mundo. 

Sin embargo, hay una idea de la que se siguen colgando los sectores más conservadores para rechazar las iniciativas que den derechos a la comunidad LGBT: "¿Y los niños? Piensa en cómo le afectará a los niños. ¿Cómo se les explica algo así?".

Si llevamos esta discusión al siguiente nivel y comenzamos a hablar de adopción de parejas del mismo sexo, nos encontramos con una fuerte creencia de que las personas homosexuales no son aptas para ser padres y esta idea está sustentada en la existencia de 6 mitos llenos de prejuicios sociales y religiosos.

Para desmentir estos mitos, sólo basta responder con hechos sustentados por estudios científicos realizados en los últimos 50 años:




La homosexualidad fue retirada del Manual Diagnóstico y Estadístico de Enfermedades Mentales (DMS) después de tres décadas de investigaciones científicas que demostraron que la homosexualidad, lesbianismo y bisexualismo no tiene como característica pérdida del juicio de realidad, alteración del pensamiento o de las habilidades sociales o vocacionales (APA, 1974) (algunas investigaciones: Gonsiorek, 1991; Hart, Roback, Tittler, Weitz, Waltson & McKee, 1978; Reiss, 1980). La homosexualidad no implica un trastorno psicológico en sí misma, pero la discriminación social puede tener como consecuencia depresión, ansiedad y baja autoestima.

En 1971, Thompson comparó a 127 hombres y 84 mujeres de orientación homosexual con 123 hombres y 94 mujeres de orientación heterosexual. Las características psicológicas no mostraron diferencias entre ambos grupos.




Los padres homosexuales son más atentos a las necesidades de sus hijos y utilizan más el reforzamiento que el castigo, mientras que los padres heterosexuales utilizaban más el castigo físico (Bigner, 1989). Otros estudios han arrojado que madres lesbianas son igual de competentes que madres heterosexuales (Boss, 2004).

Las madres lesbianas muestran la misma capacidad de madres heterosexuales de lograr apegos seguros. Padres homosexuales muestran la misma capacidad de ejercer autoridad y entregar amor a sus hijos que padres heterosexuales (Jhonson & O’ Connor, 2002; Mc Pherson, 1993; Bost et al, 2004, Kwesking & Cook, 1992; Lyons, 1983; Miller, Jacobsen Y Bigner, 1981; Murclow, 1979; Pagelow, 1980; Parks, 1998; Patterson, 2001; Rand, Graham & Rawlings, 1982; Segenthaler & Bigner, 2000; Thompson, Mc Candless & Stickland, 1971).

Estudios que comparan a hijos de madres lesbianas con hijos de madres heterosexuales muestran que no hay diferencias en orientación sexual, género y rol de género (Golombock, 1983).

Uno de los más grandes estudios de hijos de madres lesbianas, entrevistó a un grupo de niños a los 9 años y luego a los 24. Más del 90% eran heterosexuales (Golombock, 1996. Baely, 1995).

La gran mayoría de estudios en los diversos continentes arrojaron que los hijos de padres del mismo sexo no desarrollaban problemas con su identidad de género, desarrollando el rol de género esperado en cuanto a elección de juguetes y juegos, comportamiento, actividades e intereses vocacionales. (Green, 1978; Mandel, Hotvedt, Gray & Smith, 1986; Smith & Roy, 1981).

Un estudio incluso sugiere que las hijas de madres lesbianas son más femeninas que las hijas de madres heterosexuales —¡Cómo nos encanta llevarle la contraria a nuestras madres!—(Reso, 1979).



Una investigación arrojó como resultado que los niños criados en familias con padres con poco estrés, pocos conflictos entre ellos y más amor conyugal, desarrollaban un perfil psicológico y social más sano, independiente de la orientación sexual de dichos padres (Chan, 1998).

Un estudio realizado con 55 familias de lesbianas y 25 familias de heterosexuales que habían concebido a través de donación de esperma, mostró que el desarrollo de los hijos era sano en ambos grupos, sin que la variable orientación sexual o número de padres tuviera una relación estadísticamente significativa, siendo así que el mito de que los niños deben tener un padre y una madre para crecer psicológicamente sanos, no tiene evidencia empírica.

Un estudio señala que los hijos de padres del mismo sexo tienden a ser más preocupados por los niños que consideran más indefensos o más pequeños que ellos, desarrollando mayor empatía que hijos de padres heterosexuales (Tasker & Golombock, 1997).

Uno de los estudios más grandes fue realizado con 14.000 madres heterosexuales, lesbianas y madres solteras, a través de cuestionarios y entrevistas aplicadas a las madres, sus hijos y sus profesores (Golombock, 2003). Se concluyó que los hijos de madres lesbianas y madres solteras heterosexuales, son tan bien desarrollados y bien adaptados como los hijos de madres heterosexuales.





Esto fue revelado en el estudio de Finkelhor & Russell en 1984. No hay sustento para creer que homosexuales y lesbianas tienden mayormente a la pedofilia.



Si bien los hijos de padres del mismo sexo pueden ser víctimas de bulliyng en la escuela por parte de personas homofóbicas, tienen las mismas probabilidades de sufrir bullying que los hijos de padres heterosexuales (Tasker & Golombock, 1997). 

A través de diferentes estudios se estableció que si se entrenaba a los hijos de padres del mismo sexo en asertividad o recibían apoyo por parte de otras familias conformadas por padres homosexuales o lesbianas, superaban esta discriminación sin que esto les provocara un problema psicológico o social.

Me parece que está muy claro que los problemas que los padres y madres del mismo sexo pueden enfrentar tienen mucho más que ver con la discriminación que con cualquier otra cosa.

miércoles, agosto 19, 2015

Bloopers del Hamacasutra Lésbico

Cuando estábamos haciendo el Hamacasutra Lésbico, que pueden encontrar en el post anterior, hubieron algunas tomas que quedaron fuera. 

En estas tomas, quedaron inmortalizadas ciertas situaciones curiosas.

Aquí les dejamos los bloopers, para su disfrute: 










lunes, agosto 17, 2015

Hamacasutra lésbico

Hace 5 años, tuve un viaje memorable con dos grandes amigas. Fruto de ese viaje, nació Una verdadera lencha. Pero lo que muchos no saben es que ese viaje fue la semilla necesaria para crear el Hamacasutra Lésbico que muchas lesbianas han imaginado.

Yo como lesbiana yucateca que se respeta, llevé mi hamaca. A Miri, lesbiana norteña consagrada, la hamaca le causó gran fascinación. ¿Cómo se duerme en ese artilugio? ¿No te caes al dormir? ¿Te puedes mover? ¿Cabe alguien más? (sí, de hecho en algún momento nos metimos las tres). Y la pregunta más importante: ¿Se puede tener sexo en una hamaca?

Así comenzó una gran conversación entre risas y torpes semi-recreaciones de posiciones sexuales que las presentes habían probado o por lo menos habían imaginado. Mientras platicábamos yo tomé un papelito y rápidamente comencé a anotar palabras claves para no olvidar las posiciones del Hamacasutra Lésbico que en ese momento se estaba generando. 

Guardé ese papelito en mi maleta y pensé "Regresando hago un post sobre el hamacasutra". Entre la ropa sucia y el desorden, el papelito desapareció. Y como muchas cosas en la vida, la idea quedó para un después, para algún día, si nos acordamos, si volvemos a platicarlo... 

Pasaron años hasta llegar a este punto en mi vida en el que dije: es ahora o nunca. Hice una publicación en Facebook en búsqueda de una hamaca en miniatura. Gracias a todos los comentarios, conseguí una rápidamente. La vida también ayudó a que me reconectara con Sha, una amiga entrañable. Gracias a una plática con ella, surgió el Síndrome de Sor Juana.   

Sha no sólo consiguió a las sensuales modelos que aparecen en el hamacasutra, también hizo una labor magistral acomodando a las chicas en las diferentes posiciones sexuales, lo que me permitió concentrarme en la fotografía. 

Sin más preambulos, les traigo la primera edición del Hamacasutra Lésbico, protagonizado por Ariel, Blanca Nieves y Bella, quienes posaron como todas unas profesionales. Agradezco a las diosas lésbicas por inspirarme en el lenguaje del amor. 

Posición # 1: La Cabalga Dedos


Una se sienta primero, procurando sacar una pierna fuera de la hamaca. La otra se sienta mirando de frente, con las piernas abiertas, a fin de dar libre acceso a su pareja. Debe procurarse la altura justa de la hamaca, a fin de apoyar los pies en el suelo y tener un mayor rango de movimiento. 

Posición # 2: Cucharita Flotante

La fuerza de la gravedad hace que los cuerpos se peguen y se entrelacen. Las manos navegan hacia el frente o hacia atrás, encontrando un lugar entre las piernas.

Posición # 3: Dedos Misioneros 


Una vez acostada en el borde de la hamaca, la pareja toma su lugar empiernándose para abrirse paso a brindar placeres profundos. Si bien esta posición es tradicional, permite una gran conexión a través de besos y miradas. 

Posición # 4: El 69 Aéreo 



Esta clásica postura adquiere un alto grado de dificultad cuando se transporta a la hamaca, por su falta de estabilidad. Se recomienda poner la hamaca a una altura baja, a fin de tener puntos de apoyo en el suelo. La mujer que se coloque arriba deberá hacer uso de toda su destreza para acomodarse en el lugar correcto. Para esta posición, también se le recomienda colocar los brazos en ambas orillas de la hamaca para apoyarse. Tal vez sea necesario flexionar las piernas alrededor de la cara de la mujer amada. Se recomienda precaución. Evítese cualquier movimiento brusco.

Posición # 5: Águila Recostada


Con las piernas abiertas y los brazos extendidos al vuelo, cualquier mujer puede disfrutar de los placeres de esta posición. Su contraparte deberá colocar las piernas fuera de la hamaca, apoyándose en el suelo, para poder tomar el impulso deseado y ofrecer su dulce amor digital. 

Posición # 6: Bajo Viene 


La mujer que quiera abandonarse al placer, se coloca boca abajo en la hamaca, apoyándose a los lados, con las piernas abiertas. Si lo desea, también puede flexionar las piernas y apoyarlas en la hamaca. Ventaja: esto le dará mayor acceso. Desventaja: puede causar rozaduras en las rodillas. Su pareja deberá hincarse a un lado de la hamaca y llevar su mano a rincones de placer. La flexibilidad propia de la hamaca, permitirá un amplio rango de movimientos que llevarán el orgasmo a buen puerto. 


Posición # 7: Cabalga Cara



La mujer que desee demostrar su destreza oral, deberá acostarse boca arriba en la hamaca. Es importante que la hamaca se coloque a una altura baja, ya que su pareja deberá sentarse delicadamente en su cara, con ambas extremidades apoyadas en el suelo. Para tener mayor alcance, la mujer de arriba puede optar por jalar las orillas de la hamaca para inclinarse hacia delante. Esto le permitirá dar un mejor acceso a sus genitales y la posibilidad de mover la pelvis con mayor libertad. 

Posición # 8: Sentón Frontal


La mujer con intenciones de demostrar sus habilidades manuales, deberá recostarse en un extremo de la hamaca, a fin de procurar una posición casi perpendicular. Su pareja deberá sentarse encima de su mano, con ambas extremidades apoyadas fuera de la hamaca. Si lo desea, puede sujetarse a los hilos de la hamaca, a fin de poder impulsarse y llegar al placer extremo. 

Posición # 9: Hinca Lingua



Para poder disfrutar a gusto, es necesario apoyarse en la hamaca sin sentarse, retrocediendo algunos pasos. Con las piernas abiertas y una mujer a sus pies, dará entrada al suave lenguaje del placer. En momentos clave, la hamaca le permitirá impulsarse para dar rienda suelta a los movimientos culminatorios. 

Posición # 10: Piernas como Alas



La gran diferencia con respecto a la posición anterior, es que en esta postura, la mujer deberá estar completamente acostada en la hamaca, en una posición transversal, con las piernas abiertas al aire. La mujer a sus pies podrá tener libre acceso a sus genitales. La naturaleza colgante y mecedora de la hamaca, le permitirá una agilidad que difícilmente podría alcanzarse en la cama. 

Posición # 11: Perrita Voladora


Posición con cierto grado de dificultad. La primera mujer deberá sentarse en un extremo de la hamaca y la segunda deberá colocarse dándole la espalda y boca abajo, con las rodillas flexionadas para poder levantar sus caderas. Puede apoyarse en las orillas de la hamaca. Esta postura implica equilibrio y esfuerzo para colocarse en el lugar correcto, pero una vez lograda, puede permitir una movilidad de amplio gozo. 

Posición # 12: Tijeras Colgantes


Sin extenderla mucho, la primera mujer se sentará reclinada en la hamaca con las extremidades abiertas hacia arriba. La hamaca deberá estar a media altura, a fin de que su contraparte pueda apoyarse en el suelo y acomodarse hasta hacer coincidir ambos centros de placer. El rebote y el impulso que la hamaca proporciona puede facilitar el roce genital, superando el desempeño sexual logrado en la cama con esta misma posición. 

Posición # 13: La Enredadera


En esta posición, ambas mujeres están en realidad en el suelo, pero con brazos y piernas estratégicamente enredados en la hamaca. La mujer que desea recibir placer, deberá enredar una de sus piernas en la hamaca, apoyando la otra en el suelo. De esta manera, su pareja podrá tener acceso directo a sus genitales. Al estar colgada en la hamaca, podrá tener cierta movilidad para atraer el clímax. 

----- o -----

Y de esta manera culmina el Hamacasutra Lésbico. Si las diosas lésbicas nos lo conceden, podría haber una segunda edición de este hamacasutra.

Si te gustó y deseas compartirlo, no olvides mencionar la fuente y poner el link de este blog. 

miércoles, agosto 05, 2015

Resultados de la encuesta perros vs gatos

Pues ayer lanzamos la encuesta, como pueden ver en el post anterior para saber si las lesbianas prefieren a los gatos o a los perros. La difundimos en nuestra página de Facebook y en mi cuenta de Twitter. 

Todo parece indicar que la imagen de la lesbiana catlover, es un mito y allá afuera hay un ejército de lesbianas jugando y bañando a sus perros.